Sobre el proceso de soltar y dejar atrás

Información circulando todo el tiempo, rastreamos nuestros hábitos, conductas, preferencias de todo tipo, pensando que podemos mejorar de alguna forma al tener más y mejores cosas que nos dan la ilusión de falsa seguridad. En mi proceso de bajar de peso entendí el valor de dejar atrás lo que no me acerca a mi objetivo, […]

Written By Israel

On 10 octubre, 2014
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Información circulando todo el tiempo, rastreamos nuestros hábitos, conductas, preferencias de todo tipo, pensando que podemos mejorar de alguna forma al tener más y mejores cosas que nos dan la ilusión de falsa seguridad.

En mi proceso de bajar de peso entendí el valor de dejar atrás lo que no me acerca a mi objetivo, sin embargo pase por una etapa de registrar al más mínimo detalle todo el proceso, alimentación, consumo de agua, ejercicio, etc.

Falsamente pensé que esto dejaría una huella de como lo logre, estaba equivocado o por lo menos en este momento de la vida llego a esa conclusión.

Siempre se trato de soltar y de dejar atrás, sin embargo una pregunta me rondaba por la cabeza:

¿Lo que se deja de largo es sinónimo de olvido?

Dejar atrás un mal habito no significa olvidarlo, es transformarlo en positivo.

Ser un alquimista de tu propia realidad es transformarla en cualquier cosa que puedas imaginar con lujo de detalles.

¿Cómo se consigue llegar a ese nivel de pensamiento y sobre todo llevarlo a la acción?

Siente

Para soltar hay que sentir, irónicamente uno termina pensando que formular el propósito a nivel de pensamiento es el primer paso.

En mi experiencia no lo es, para lograrlo parti del ser.

Cuando tengo hambre no pienso en ella, simplemente la siento, después pienso que debería consumir para saciarla y ahi entra la razón, no antes.

La experiencia más intensa que he vivido fue cuando murió mi madre hace 14 años, sentí un sin numero de sensaciones que he transformado con el paso de los años y para hacerlo tuve que vivir todas y cada una ellas con plenitud.

Recuerdo que al principio no quería sentir la tristeza y aquellas emociones que me producían dolor, las compensaba con una falsa ilusión de bienestar pasajero y encontraba justificaciones a la situación, me repetía mentalmente que su muerte era lo mejor porque se encontraba muy enferma.

Nuevamente estaba aprendiendo y aportando valor esta situación a mi vida, a veces solemos ser tan duros con nosotros mismos que necesitamos validar que tenemos la razón sin darnos cuenta que esto es reflejo de haber agotado las posibilidades.

Dejo de importarme el tener la razón o validar mis ideas con los otros, empece a sentir.

Por sobre todas las cosas permitete sentir para poder soltar, esto es algo que aprendi de una gran persona, y si, me costo y me costo bastante. Puedo ser un cabeza dura en eso pero cada uno es diferente, así que tu proceso sera único.

No olvides, perdona.

Tratar de olvidar es inútil, soltar no se trata de eso, se trata de superarlo y avanzar.

Perdona, perdona y vuelve a perdonar.

Perdonate aquellos errores que consideres que cometiste porque en su momento no visualizaste la consecuencia, perdonate a ti mismo, perdona a los otros que ilusamente crees que te agredieron, cuando tu mismo creaste esa imagen y la guardaste en tu memoria y corazón, imagen que cargas y podrías soltar.

Perdonar es un buen comienzo para soltar.

Sigue intentando.

Morir no es dejar de vivir, es dejar de intentarlo, no mueras en la apatía, en la agonía de hacer lo que no te gusta, en la queja y el enojo, intenta una y otra vez porque de eso se trata el crecer.

Inclusive suelta y deja atrás estas recomendaciones, son solo la vivencia de alguien que sigue aprendiendo.

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Un fuerte abrazo.

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