Regalos Intangibles

A lo largo de mi vida he recibido y otorgado regalos de todo tipo, creo que todo el tiempo estamos recibiendo y dando solo que en ocasiones no es posible percatarnos de ello. Los primeros regalos que recibí fueron de mi mama, familiares y amigos cercanos, mi mama era muy meticulosa y me dejo una […]

Written By Israel

On 10 septiembre, 2014
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San Francisco

A lo largo de mi vida he recibido y otorgado regalos de todo tipo, creo que todo el tiempo estamos recibiendo y dando solo que en ocasiones no es posible percatarnos de ello.

Los primeros regalos que recibí fueron de mi mama, familiares y amigos cercanos, mi mama era muy meticulosa y me dejo una lista con los nombres de las personas que me vieron después de nacer y las cosas que me obsequiaron.

Curiosamente casi 34 años después vi esa lista y reflexione sobre su significado, encontré cosas de todo tipo desde juguetes, ropa, dinero, libros etc.

Durante estos años varias de esas personas y otras que se fueron sumando a la lista me obsequiando cosas similares, había encontrado un patrón único para cada uno de ellos relacionado con su manera de ver la vida y en la forma que aportaba valor y significado.

Por ejemplo: aquellos que me regalaron prendas de vestir siempre lo recuerdo impecables en su vestimenta, los que me daban dinero de pequeño compartían una estabilidad económica y los que me dieron libros son personas que siempre se preocuparon por saber más y eran curiosos por naturaleza.

Aprendí el ser agradecido, el valor de recibir, lo maravilloso que es dar y la dicha de compartir. No fue hasta el 2010 durante un viaje a San Francisco mientras asistía al DrupalCon que entendí el valor de lo intangible como regalo. El evento duraba 3 días y estuve 7 días en la ciudad para vacacionar un poco y conocerla.

Los días del evento me concentre y estuve enfocado en ese manejador de contenidos que tanto me apasiona que es Drupal, prácticamente no conocí mucho de SFO durante el evento, sin embargo el segundo día que salí del Moscone Center un joven se me acerco y me pregunto que hacían más de 4000 personas en ese lugar y de que trataba todo esto.

Le explique un poco que era y nos despedimos cordialmente, hasta hoy recuerdo su rostro inconfundible, tenia unos rasgos peculiares con tintes asiáticos.

No fue hasta el sexto día mientras caminaba que me lo tope de frente y no dude en saludarlo, me comento que vivía en la periferia de la ciudad pero que había decidido distraerse y caminar, cabe resaltar que San Francisco es la segunda ciudad en Estados Unidos en densidad de población, así que encontrar a una persona que no vive ahí y un turista 6 días después de conocerlo por casualidad es una probabilidad muy pequeña.

Caminamos sin rumbo fijo mientras charlábamos y durante la platica recuerdo que me dijo:

«Quiero darte un regalo antes de que vayas».

– ¿Un regalo? exclame.

Continuamos con nuestro andar y entramos a un edificio, era una torre muy alta, presiono el botón del ascensor, me estaba poniendo nervioso pero no era una sensación de peligro. Subimos 48 pisos y justo antes de llegar me dijo: «Que lo disfrutes» segundos después abrió un par de cortinas y trabo el asesor.  Me quede petrificado con la vista, era un atardecer impresionante que guardo en mi memoria, no se cuanto tiempo paso, probablemente 1 ó 2 minutos, mire a mi alrededor y no estaba por ningún lado.

El ascensor cerro sus puertas para continuar con el descenso,  al llegar a la planta baja no puede hacer otra cosa que darle un abrazo y agradecerle el gesto.

Nunca más lo volví a ver.

Esta anécdota cambio para siempre la forma en la que veo los regalos, ahora cada experiencia forma parte de eso y me gusta recordarlas pero sobre crear nuevas para compartirlas con las personas que me encuentro todos los días.

¿Cuales son los mejores regalos que has recibido o que has dado?

2 Comentarios

  1. Isaul

    Wow. Impresionante historia. Supongo que nunca supiste quién fué.

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  2. Jose Garcia

    Mi estimado Israel me quede leyendo tu Web por varias horas de una cosa pasaba a otra y así… me da mucho gusto tenerte como amigo saber que eres una persona con sentido, tu pensamiento, historias y vivencias te ponen a pensar en absoluto y sin dudarlo te invitan a reflexionar.

    Responder

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